Ingresa en prisión el hombre condenado por la muerte del joven de Benicull Daniel Oliver

Daniel Oliver
David M, condenado a tres años de cárcel por la muerte del joven de
Benicull Daniel Oliver al mediar en una discusión de pareja que
mantenía el acusado y su novia, ingresó el pasado lunes en la cárcel.
El joven, de 31 años de edad, fue juzgado en febrero de 2011 pese a que
los hechos se remontan a octubre de 2007.
El titular del juzgado de lo Penal número 1 de Valencia le impuso
tres años de prisión por un delito de homicidio por imprudencia grave
el pasado mes de febrero. La defensa del agresor recurrió la sentencia a
la Audiencia, que desestimó el recurso en mayo. No quedaban pues más
oportunidades para recurrir el fallo. La última salida fue solicitar el
indulto al Ministerio de Justicia pese a la oposición de la Fiscalía y
de la acusación particular.
De igual modo se pidió al juzgado de ejecutorias la suspensión
hasta que el Gobierno se pronunciara acerca del indulto. El juez lo
rechazó. Así, el pasado lunes decidió ingresar en prisión después de
que recientemente el juzgado ordenara la ejecución de la condena.
El preso deberá cumplir al menos una cuarta parte de la pena (9
meses) y tener una buena conducta para que la Junta de Tratamiento de
la prisión estudie la posibilidad de concederle su primer permiso.
También para autorizar esta posibilidad se tiene en cuenta la alarma
social que puede generar la libertado del interno.
Indulto parcial
El condenado pidió un indulto parcial de las dos terceras partes
de la condena, lo que supondría dejar esta en un año, es decir, que
finalmente no debería ingresar en prisión. Parece poco probable -casi
imposible- que se lo concedan.
El joven argumenta varios motivos para tratar de conseguir esta
medida de gracia. Uno son las dilaciones que ha sufrido el
procedimiento. Los hechos se remontan a octubre de 2007 y el juicio no
se inicia hasta el 23 de diciembre de 2010, aunque las sesiones no
fueron consecutivas y finalizaron en febrero del pasado año.
La defensa de David M. atribuye los retrasos a la acusación
particular que corría a cargo de Javier Boix, letrado de Camps durante
el juicio de los trajes. En cambio, el solicitante «ha colaborado con
la justicia para que se celebrase un juicio justo y sin dilaciones
indebidas».
Otro de los argumentos que esgrime es la «presión mediática» a la
que ha estado sometido desde que los hechos se hicieron públicos; justo
cuando Oliver falleció. Este seguimiento en prensa le ha llevado a
tener que acudir a psicólogos y psiquiatras, según sostiene.
Dos versiones del suceso
Durante el juicio en Penal 1 se ofrecieron dos versiones
radicalmente diferentes de los hechos. Todos los testigos del suceso
aseguraron que el acusado se giró y le pegó un puñetazo al joven que
acudía a defender a la novia del agresor. Sólo los testigos de parte del
procesado relataron que el golpe fue algo fortuito al girarse de
manera sorpresiva cuando le avisaron de que Daniel Oliver se acercaba.
La víctima murió de un traumatismo craneoencefálico que se produjo al
caer tras recibir el puñetazo. La sentencia recoge una indemnización de
130.000 euros para los padres.
COMENTARIOS A LA NOTICIA
Como véis hoy en día por matar a alguien si tienes buena conducta con 9 meses ya has cumplido. Qué pena de justicia!! Para los que conocíamos a Dani, es una noticia terrible, que nos deja con un mal sabor de boca, una impotencia, porque él ya no está y esa es la mayor pérdida irreparable