miércoles, 9 de julio de 2008

DANI ESTÀ


Volia fer una reflexió sobre la vida i més en concret, la d'un amic, Daniel Oliver. Dani va morir el 23/10/2007 molt injustament a mans d'una cruel persona que no vull ni nomenar. Va morir per defendre allò en lo que creia i des d'aquí dir que el NOSTRE DANI ESTÀ en nosaltres, que anem a lluitar per a que es faça justícia, encara que aquesta paraula deixa de tindre valor si ens adonem del que està passant, pq lo just seria que Dani no se'n haguera anat i estiguera en nosaltres per a poder disfrutar del seu art ballant, el seu domini del balò jugant a futbet, en fi, de la seua companyia com fins aquest dia, i això ja no pot ser. Així que, els que t'estimavem et seguirem estimant, SEMPRE estaràs viu amb nosaltres pq no t'oblidarem mai, SEMPRE estaràs al meu cor i crec que parle per molts.Eres un heroi d'aquest temps, EL NOSTRE HEROI.


Esto lo publiqué hace ya tiempo en mi space, pero pienso que no hay que dejarlo en el olvido, seguimos luchando por una causa y por eso quiero empezar mi blog con esto. Para que veáis de donde viene, os adjunto una noticia de el pais.com. Aunque vivo en Ibiza, soy valenciana, para que le encontréis la relación, y Dani era muy amigo de mi hermano. Nos quedamos destrozados, imaginad la familia, fue un duró golpe para todo mi pueblo y después de unos 9 meses seguimos estando compungidos por la impotencia de no poder hacer nada.


Un estudiante muere al defender a una mujer agredida por su novio
El joven recibió un golpe en la cabeza al intentar mediar en la pelea
EL PAÍS - Valencia - 25/10/2007


Daniel Oliver corrió hacia su muerte al mediodía del 17 de octubre. El joven, de 23 años, acababa de salir de la facultad de Derecho en Valencia y se disponía a tomar el autobús de vuelta a casa cuando vio lo que varios estudiantes y transeúntes llevaban un rato contemplando sin mover un dedo: David G. M., un tipo de las dimensiones de un armario, golpeaba y pateaba a su novia en el suelo a escasos 30 metros de allí. Oliver reaccionó instintivamente: se quitó la mochila del hombro y se acercó corriendo a socorrer a la víctima. Dijo algo, pero no llegó a oír si le contestaban. El agresor se giró y soltó el puño en un solo movimiento. Oliver cayó como un tronco, se abrió la cabeza contra la acera y murió el martes, en el Hospital Clínico de Valencia, después de siete días en coma a causa de un edema cerebral.

El agresor fue detenido allí mismo por la Policía Local. La juez lo puso en libertad con cargos acusado de un delito de lesiones. Tras la muerte de Oliver, la juez comunicó que estudiará si manda a prisión a David G. M. una vez conozca la autopsia.
Cuenta Javier Domingo, uno de los testigos de la agresión, que llamó al 112 para avisar a una ambulancia, que David G., de 27 años, se derrumbó ante el joven al que acababa de noquear y empezó a decirle: "Tío, no me hagas esto, aguanta, no te mueras", con una voz cercana al llanto. Y cuenta Matilde, una de las tías de Oliver, que dos días antes de morir, su sobrino recibió la visita de David G. M., quien se disculpó ante la familia por lo ocurrido. El acusado niega que estuviese pegando a su novia. Ni siquiera reconoce que hubiesen discutido. La joven, que no ha presentado denuncia contra él, respalda su versión.
Varias personas asistieron paralizadas a la paliza, según Javier Domingo, compañero del fallecido, pero sólo Daniel Oliver intervino. ¿Por qué no reaccionó él también? "Yo no me acerqué porque pensé: 'A ver si acabo recibiendo yo'; el tipo estaba bastante fuerte", respondía ayer el chaval, a quien la juez aún no ha llamado a declarar.
Oliver vivía en Benicull, un pueblo de algo más de 900 habitantes, a 40 kilómetros al sur de Valencia, donde las esquelas todavía se cuelgan en las calles para que las vean los vecinos. Prácticamente ninguno faltó al funeral. Teresa, una anciana, destacaba la actitud "servicial" de Oliver: "Le ha pasado a él por ser demasiado buen chico".
No todos lo veían así. En Valencia, Bernat Sifre, alcireño, compañero de carrera de Daniel, decía: "Hay formas de ser, y en los pueblos somos así; yo también me hubiera metido. Cuando la gente ve el vídeo de la chica a la que pegan en el tren se lleva las manos a la cabeza, pero nadie fue para levantarse y decirle al chaval: '¡Eh!, ¿pero de tú de qué vas?' Yo veo muy bien lo que hizo Daniel, me parece un tío de puta madre".
Información elaborada por Ignacio Zafra, Lydia Garrido y Xavier Espanya.

2 comentarios:

Grego dijo...

Siento mucho lo de tu amigo, y también que las personas no seamos solidarias para protegernos entre nosotros, si lo hiciéramos esos animales no levantarían la mano así como así.

Mi más sentido pésame.

Rachel dijo...

gracias por tu apoyo grego