martes, 31 de enero de 2012

VERGÜENZA, IMPOTENCIA...

Ingresa en prisión el hombre condenado por la muerte del joven de Benicull Daniel Oliver

Daniel Oliver
David M, condenado a tres años de cárcel por la muerte del joven de Benicull Daniel Oliver al mediar en una discusión de pareja que mantenía el acusado y su novia, ingresó el pasado lunes en la cárcel. El joven, de 31 años de edad, fue juzgado en febrero de 2011 pese a que los hechos se remontan a octubre de 2007.
El titular del juzgado de lo Penal número 1 de Valencia le impuso tres años de prisión por un delito de homicidio por imprudencia grave el pasado mes de febrero. La defensa del agresor recurrió la sentencia a la Audiencia, que desestimó el recurso en mayo. No quedaban pues más oportunidades para recurrir el fallo. La última salida fue solicitar el indulto al Ministerio de Justicia pese a la oposición de la Fiscalía y de la acusación particular.
De igual modo se pidió al juzgado de ejecutorias la suspensión hasta que el Gobierno se pronunciara acerca del indulto. El juez lo rechazó. Así, el pasado lunes decidió ingresar en prisión después de que recientemente el juzgado ordenara la ejecución de la condena.
El preso deberá cumplir al menos una cuarta parte de la pena (9 meses) y tener una buena conducta para que la Junta de Tratamiento de la prisión estudie la posibilidad de concederle su primer permiso. También para autorizar esta posibilidad se tiene en cuenta la alarma social que puede generar la libertado del interno.
Indulto parcial
El condenado pidió un indulto parcial de las dos terceras partes de la condena, lo que supondría dejar esta en un año, es decir, que finalmente no debería ingresar en prisión. Parece poco probable -casi imposible- que se lo concedan.
El joven argumenta varios motivos para tratar de conseguir esta medida de gracia. Uno son las dilaciones que ha sufrido el procedimiento. Los hechos se remontan a octubre de 2007 y el juicio no se inicia hasta el 23 de diciembre de 2010, aunque las sesiones no fueron consecutivas y finalizaron en febrero del pasado año.
La defensa de David M. atribuye los retrasos a la acusación particular que corría a cargo de Javier Boix, letrado de Camps durante el juicio de los trajes. En cambio, el solicitante «ha colaborado con la justicia para que se celebrase un juicio justo y sin dilaciones indebidas».
Otro de los argumentos que esgrime es la «presión mediática» a la que ha estado sometido desde que los hechos se hicieron públicos; justo cuando Oliver falleció. Este seguimiento en prensa le ha llevado a tener que acudir a psicólogos y psiquiatras, según sostiene.
Dos versiones del suceso
Durante el juicio en Penal 1 se ofrecieron dos versiones radicalmente diferentes de los hechos. Todos los testigos del suceso aseguraron que el acusado se giró y le pegó un puñetazo al joven que acudía a defender a la novia del agresor. Sólo los testigos de parte del procesado relataron que el golpe fue algo fortuito al girarse de manera sorpresiva cuando le avisaron de que Daniel Oliver se acercaba. La víctima murió de un traumatismo craneoencefálico que se produjo al caer tras recibir el puñetazo. La sentencia recoge una indemnización de 130.000 euros para los padres.
 
COMENTARIOS A LA NOTICIA
 
Como véis hoy en día por matar a alguien si tienes buena conducta con 9 meses ya has cumplido. Qué pena de justicia!! Para los que conocíamos a Dani, es una noticia terrible, que nos deja con un mal sabor de boca, una impotencia, porque él ya no está y esa es la mayor pérdida irreparable

viernes, 27 de enero de 2012

ENLACE

Hoy es un día muy especial para dos personas a las que quiero mucho, he encontrado un relato que no sé de quien es pero me ha encantado, para mi expresa exactamente lo que es el amor. 

Desde aquí se lo quería dedicar, aunque no sea mío (el que os he escrito ya lo tenéis ;)).




Anoche tuve un sueño.
Soñé que caminaba por la playa
en compañía tuya.
En la pantalla de la noche
se proyectaban los días de mi vida.
Miré hacia atrás y vi huellas sobre la arena:
una huella mía y otra tuya.
Cuando se acabaron mis días
me paré y miré hacia atrás.
Vi que en algunos sitios había sólo una huella.
Esos sitios coincidían
con los días de mayor angustia, de mayor miedo,
de mayor dolor de mi vida.
Entonces te pregunté:
“Tú dijiste que ibas a estar conmigo
todos los días de mi vida?
¿Por qué me dejaste sola,
justo en los peores momentos?
Tú me respondiste:
“Los días que has visto una sola huella sobre la arena,
han sido los días
en los que te he llevado en mis brazos”.

 Sólo me queda desearos toda la felicidad del mundo, que este amor que os tenéis habite en vuestra vida, que sea vuestro compañero de viaje y perdure por siempre. Que siga brillando vuestra luna y os guíe con todo su esplendor.

Con mi más sincero cariño.

Rachel