lunes, 19 de octubre de 2015

DESEOS


No creo que haya desperdiciado mi vida, he hecho tantas cosas y me siento orgullosa de todas, no cambiaría ninguna, aunque sí hubiera podido hacer mucho más, aún estoy a tiempo diréis, pero se pasa y el día a día se convierte en una rutina que evita esos sueños y metas por cumplir.

A veces los castillos se derrumban, una familia se rompe, el fracaso y la decepción se apoderan de uno mismo, y sí, torres más altas han caído y se han vuelto a levantar, de eso se trata, de tropezarse pero seguir adelante aprendiendo de esos errores o vivencias.

Es muy fácil decir: disfruta el momento y no pienses en nada más, y aunque es lo que debería ser, la realidad es que tenemos tantas cosas en la cabeza, preocupaciones, responsabilidades, que no es tan sencillo, sólo cuando estamos de vacaciones o en momentos especiales nos permitimos disfrutar y no pensar.

Las cosas son como son, admiro a la gente que puede con todo, yo necesito mi tiempo, pero también lo conseguiré, al final diré: no fue fácil pero lo logré.

Espero que tengáis lo que deseáis, lo más importante es ser feliz.

4 comentarios:

Holden dijo...

Creo que si puedes afirmar que te sientes orgullosa de todo lo que has hecho, debes de estar teniendo una vida alucinante :)

Supongo que en líneas generales yo estoy encantado conmigo y con mi voda y con mis decisiones... pero hay algunas que no son para estar orgulloso y otras que si pudiera cambiaría sin duda.

Anónimo dijo...

Saludos, Raquel, y enhorabuena por un texto tan pasional y eléctrico, que te envuelve en un aroma a tristeza y esperanza!! Uno de sus logros es que te estimula, te hace pensar, te invita a participar, a comentar, y eso voy a hacer.
Hace muchos años, yo también sentía que la vida se me escapaba por las yemas de los dedos. Sentía desesperación, impotencia e incluso rabia por todas aquellas cosas que quería hacer y que, de alguna forma, sentía que nunca haría. Día tras día, la sensación aumentaba y la presión me asfixiaba como si tuviera una losa aprisionándome el pecho.
Pero un día descubres que el tiempo no se pierde, sino que se invierte en una cosa o en otra, que todo enseña, que tu eres el único que elige tus pasos, que es tu vida, que lo que hagas con ella solo te pertenece a tí y que, en el lecho de muerte, me arrepentiría de todo lo que no habría hecho. Solo tenemos una vida.
Empecé a hacer cosas y con el paso de los días, de los meses, de los años, he ido haciendo cosas que antaño me parecían sueños y ahora estoy trabajando en aquellos que antes me parecían imposibles. Mi moraleja es: lucha. Paso a paso. No tengas prisa pero no te detengas. Llegará un día que mirarás atrás y verás que todo lo que querías lo has logrado.
Animo y Suerte!!!

Rachel dijo...

Muchas gracias!! Estoy totalmente de acuerdo contigo

Javier Suárez Salas dijo...

Hola Rachel,
llegue a tu blog por casualidad leyendo sobre Salvador Dali
Me dio curiosidad el formato de tu blog y me parecio interesante que drenaras durante tantos años. Pero veo que no has publicado nada desde el 2015? Que paso, no has seguido escribiendo?

Animate a seguir escribiendo y has de la vida entera, ese viaje en el que podemos dejar de pensar en las preocupaciones impuestas!